viernes, 21 de agosto de 2009

viernes 21 de agosto de 2009

OPERATIVO DE PENSIONES ASISTENCIALES

Exitoso operativo de tramitación de Pensiones Asistenciales
En día del hoy, la Secretaría de Desarrollo Social lomense en conjunto con la Comisión Nacional de Pensiones de (CAP), llevó a cabo una jornada de tramitación de pensiones no asistenciales. El operativo tuvo lugar en las instalaciones del Parque Municipal de Lomas de Zamora, ubicado entre las calles Molina Arrotea y Las Lilas, y dejó como resultado un total de 130 pensiones tramitadas, listas para ser elevadas ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Esta serie de operativos se da en el marco de la necesidad de acercarse a los barrios, logrando que de esta manera el trámite se realice todo en un mismo día agilizando todos los pasos administrativos que éste conlleva de la forma tradicional.El operativo estuvo encabezado por la Subsecretaria de Políticas Sociales –a cargo de la Secretaría de Desarrollo Social-, Cristina Gutiérrez, quien destacó que estos operativos destinados a los adultos mayores de 70 años, madres de 7 o más hijos y personas con capacidades diferentes tienen el objetivo de evitar que la gente tenga que trasladarse hasta el centro de Lomas. “A veces hay personas que no se acceden a los beneficios que da el estado por no saber a donde dirigirse o por no tener dinero para pagarse el pasaje” remarcó la funcionaria.Para más información comunicarse con la Secretaría de Desarrollo Social al tel: 4239-9552, o enviar un mail a desarrollosocial_lz@live.com.ar o visitar el sitio www.desarrollosociallz.spaces.live.comwww.desarrollosociallz.spaces.live.com

lunes, 10 de agosto de 2009

DIPUTADO FERNANDO NAVARRO

Diputado Fernando "Chino" Navarro, mano a mano con Mariano Grondona; mañana, 21:30 Hs. Canal 26.

miércoles, 5 de agosto de 2009



FERNANDO NAVARRO DESPUES DE LAS ELECCIONES

Guerra fría¿?: Qué esconden las “visitas” de Cristina al Conurbano

La presidenta dialoga con médicos y enfermeras de un hospital de Adrogué.
Las rápidas y, en apariencias, imprevistas incursiones de la Presidenta en el Conurbano bajo el manto de la gripe A, reflejan el esbozo de una nueva estrategia en la relación con Intendentes sospechados por su comportamiento electoral. También casos donde el desorden de la tropa propia, evitó un triunfo más holgado del oficialismo. Lomas de Zamora y Brown resultaron casos testigo de la nueva experiencia.La reincorporación a su cargo de Intendente no pudo depararle peor mal trago. Cuando el pasado 13 de julio, Jorge Rossi retomó funciones plenas en el Municipio de Lomas de Zamora luego de unas cortas vacaciones en Puerto Rico, se desayunó con la sorpresa de la visita realizada por la presidente Cristina Fernández de Kirchner el día 8 al hospital Gandulfo en compañía del ministro de Salud, Jorge Manzur.Para evitarse ese tipo de disgusto, el jefe comunal de Almirante Brown, Rubén Darío Giustozzi, decidió dar lugar a un breve descanso luego que el 10 de julio, Manzur encabezara la delegación que recorrió las carpas sanitarias del distrito junto a la cuestionada secretaria de Salud municipal, Patricia Segovia, y el electo diputado provincial y secretario de Gobierno, Franco Caviglia.La llegada de la primera mandataria el día 16 al hospital Lucio Meléndez de Adrogué lejos estuvo de una gentileza dispuesta a reparar su ausencia de unos días antes. Algunos testigos dieron cuenta del frío trato que reinó en el saludo protocolar que cruzaron Giustozzi y la Presidente.Situación que se encargaron de desmentir desde el círculo más íntimo del jefe municipal. Aunque es un dato que su oficina de prensa no emitiese un comunicado alusivo a la visita del más alto funcionario político del gobierno nacional.En sintonía con la peor etapa de la pandemia de la gripe A, las recorridas de Cristina parecieron dejar en evidencia un cambio de estrategia en la relación con Intendentes con un comportamiento electoral bajo sospecha en algunos casos. En otros, con el desorden oficialista que impidió una mejor cosecha de votos de sus principales candidatos.Incluso bajo la cubierta de la legítima preocupación que embarga al Gobierno frente a las estadísticas de casos sospechosos de la infección que lidera Almirante Brown seguido por Lomas - aunque mucho más alejado en las cifras - la presencia de la primer mandataria alude a un cambio de interlocución con quien más frecuentó y trató a los Intendentes durante la campaña de los comicios en que resultó el gran derrotado: Néstor Kirchner.El destrato a RossiLas pruebas estuvieron todo el tiempo a la vista para observadores de nota como suelen convertirse en estas circunstancias los supuestos damnificados y beneficiados de este tipo de acontecimientos. “No sé que más esperan de Jorge (Rossi). Si no saca más votos es porque no puede. Su techo es del 30 por ciento”, aseguró, airado, un colaborador del Intendente, dolido por el destrato del que habría sido víctima, desde su punto de vista, el secretario de Gobierno y jefe comunal interino, Martín Insaurralde, por la delegación del gobierno nacional.Ni bien supo que Cristina descendería con un helicóptero en el tradicional club Inglés, corrió hasta allí para recibirla y toparse con la voluminosa figura del diputado provincial Fernando Chino Navarro, protagonista absoluto durante la recorrida por el nosocomio, quien opacó con algo más que su sombra la presencia del funcionario municipal.Allegados al legislador admitieron que estuvo desde antes al tanto de la llegada de la Presidente y tomaron también al hecho como una reivindicación del carácter pionero de Navarro con el kirchnerismo en Lomas de Zamora. Fueron todavía más lejos y especularon con que el reverdecer de esos lazos explicaba la vuelta de Kirchner a la transversalidad.En la búsqueda de picaportesTodo el fastidio de Rossi y sus colaboradores no llegará al punto de plantear una ruptura con el gobierno nacional, aunque se encuentra en etapa de exploración su acercamiento a la red de jefes comunales que se abroquelará en torno al gobernador Daniel Scioli. Para la primera alternativa se encuentran a la búsqueda de picaportes que habiliten conversaciones con el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, de viejos vasos comunicantes con Rossi en los años dorados del duhaldismo en la administración provincial.Para la segunda, las especulaciones llegan a ser insólitas. La mañana del 15 de julio, cuando solo algunos fuera del juego del peronismo bonaerense desconocían la inminente llegada del intendente de Avellaneda, Cacho Álvarez, al Ministerio de Desarrollo Social, los seguidores de Rossi en la administración municipal llegaron a elucubrar que su jefe podía ser el candidato oculto aludido por la prensa mejor informada.Pablo Paladino, titular de la subsecretaria de Seguridad en Espectáculos de Fútbol, siente que puede ayudar a que Rossi salga de su laberinto para conducirlo hacia Fernández, con quien mantiene vínculos desde su paso por el Ministerio del Interior.Pediría para eso convertirse en candidato a sucederlo en la Intendencia. Lo que tal vez explique el silencio y la colaboración prometida por el titular del COMFER y concejal electo, Gabriel Mariotto, para que el oficialismo mantenga la presidencia de la Legislatura local que ocupa Santiago Carasatorre. Mariotto también aspira al sillón que ocupa Rossi.Ese ramillete de ambiciones encontradas entre funcionarios K favorecería la premiación de Insaurralde de parte de Rossi como joven delfín en carrera para una disputa de ribetes generacionales y que incluye dos referencias del duhaldismo reciclado: Gustavo Ferri y Gabriel Mércuri.En ningún caso el cuadro de situación, con el peronismo dividido en al menos siete fracciones, es el deseado por los Kirchner, que habrían redescubierto en el espanto el amor por Navarro, muchas veces pospuesto, al punto de sellar con Rossi un acuerdo para los últimos comicios.La bronca con GiustozziEl caso de Brown es distinto pues Giustozzi no enfrenta potenciales liderazgos prematuros dentro ni fuera de su tropa. Sus dificultades son de orden mundano. La semana que pasó debió suspender el reparto de horas extras. Un analgésico inoculado en forma tan selectiva como el que combate la gripe A al comienzo de la pandemia y admitido como un yerro que favoreció su expansión. Esa posología venía postergando el reclamo salarial que promete formalizar ahora el Sindicato de Trabajadores Municipales, que tiene a sus dos caudillos como prominentes funcionarios. José Fernández, secretario General y titular del gremio hasta que fue ocupado por su sucesor y secretario de Infraestructura y Servicios, Daniel Bolettieri, en uso de una exótica licencia gremial.Esa disonancia no es la única que se volvería evidente dentro de su Gabinete pero promete convertirse en grieta significativa luego de la disolución de Acción Vecinal, engendro amparado por el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que tuvo en Bolettieri a un sostén intelectual y material. Bolettieri ya adelantó que su plan es lanzar una agrupación que formalizará alianza con el Intendente. Lo que no choca, de momento, con su pretensión de sucederlo.Si bien en lo formal Giustozzi luce al frente del PJ, no logró convertirlo en una herramienta capaz de darle sustento sólido en la política territorial. Ese frente promete otras acechanzas si las gestiones de una reorganización del peronismo bonaerense en torno a la administración provincial, lo obliga a reflejar esa conducta en el distrito.Todo cuando rechina su polea de transmisión con el gobierno nacional: Florencio Randazzo, ministro del Interior. Influencia acotada frente a circunstancias anteriores y que no le sirvió esta vez para evitar que el ministerio de Salud bonaerense sindique a Brown con el más alto número de casos sospechosos de la gripe A: 182 contra 58 de Lomas de Zamora. Liderazgo que no atenúa el número de decesos, donde se ubica tercero detrás de Pilar y La Matanza.A tal punto existe contraste con Lomas que las medidas preventivas recomendadas para suspender actividades de riesgo tuvieron vigencia solo por una semana mientras en Brown se prolongaron por dos, para recoger la antipatía soterrada de comerciantes.El juego de asimetrías se extiende al gabinete de colaboradores. Rossi no realizará cambios que no sean en segundas y terceras líneas pero para recomponer un extraviado orden administrativo. Particularmente en el área de Desarrollo Social, de baja confiabilidad interna luego que Gonzalo Calvo se convirtiese en concejal.Giustozzi tiene uno pendiente. Ediles de su espacio advierten que la relación con la administración K venía a los tumbos desde antes del 28. Fuentes ligadas a la gobernación bonaerense indican que antes de su última visita a Brown, Cristina deslizó el malestar reinante con el Intendente.La presencia en la recorrida del vicegobernador Alberto Balestrini pretendió ser una señal de unidad y orden institucional que no es tomada muy en cuenta por las partes en litigio Hasta horas antes, la delegación que acompañó a la Presidente evaluó la conveniencia de hacerse presente en uno de los distritos más afectados por la enfermedad.Primó, finalmente, la idea de ponerse al frente de una respuesta sanitaria desde el gobierno nacional y dejar sentada una advertencia. La recorrida preparada para Manzur en carpas sanitarias fue interpretada como una prolongación de las maniobras preelectorales que pusieron en crisis la relación de Giustozzi con el oficialismo. Síntoma que la guerra fría librada bajo la cubierta de la gripe A no descubrió todavía la nueva fórmula para la paz frente al violento virus de la cólera K.
Fuente: (lpo)

lunes, 3 de agosto de 2009

ALERTA POR LAS CUENTAS MUNICIPALES EN ROJO

CRITICA DE LA ARGENTINA
SE VIENE EL ESTALLIDO: CUENTA REGRESIVA
Alerta por las cuentas municipales en rojo


Seis provincias aún no pagaron los aguinaldos de julio y el cronograma de salarios es incierto en más de 100 municipios. J. Bossi y A. Zak.
Por Jessica Bossi y Ariel Zak
02.08.2009

Gobernadores en rojo. Juan Schiaretti, de Córdoba; Sergio Urrribarri, de Entre Ríos; José Luis Gioja, de San Juan. (Archivo DYN)
La derrota electoral obligó a la Casa Rosada a abrirles las puertas a los gobernadores que, por primera vez en la era K, se atrevieron a reclamar en público un cambio en la distribución de los fondos públicos. Pero esa señal de debilidad no es exclusiva del matrimonio presidencial: los propios mandatarios provinciales están acorralados en sus distritos por los intendentes que, carentes de recursos fiscales, amenazan con desatar una rebelión en cada parroquia.El argumento que los jefes comunales les llevan a los gobernadores es el mismo que los mandatarios provinciales le acercan a la Presidenta: si no les mandan plata, cerrarán el año en rojo y no podrán hacer frente al pago de salarios. En Tierra del Fuego, Río Negro, Mendoza, Chaco, Santa Cruz y Buenos Aires el tiempo se agota.El gobernador de Río Negro, el radical K Miguel Saiz, es un de los que enfrenta mayores problemas. Asfixiado por un déficit que para fin de año rondaría los 200 millones de pesos, desdobló el pago de aguinaldos, y algunos municipios todavía lo adeudan: San Carlos de Bariloche, El Bolsón y San Antonio Oeste no pudieron liquidarlo. Saiz se encontró hace una semana con la Presidenta en Balcarce 50 en busca de ayuda. Al día siguiente de esa reunión, una avanzada de intendentes peronistas locales –acompañados por el senador oficialista Miguel Ángel Pichetto– llevó sus propios reclamos ante el ministro del Interior, Florencio Randazzo. “Le pedimos que intimen al gobernador a ponerse al día con los municipios. Nos adeuda entre 8 y 10 millones de pesos”, le dijo a este diario el intendente de General Roca, el justicialista Carlos Soria. Después, lanzó un pronóstico temerario: “Si no paga, le haremos piquetes en todos los municipios y le cortaremos la provincia en 17 pedazos”. La gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, no la pasa mejor. La provincia más austral del país está acorralada por un profundo déficit que en diciembre superaría los 600 millones de pesos. Los dos municipios más importantes –Ushuaia y Río Grande– denunciaron al gobierno provincial por retener fondos que debería entregarles. La capital provincial arde: en la comuna aseguran que le depositaron poco más de 1 millón de los 12 millones de pesos que le corresponden. Para pagar los sueldos de julio, el intendente de Ushuaia, el kirchnerista Federico Sciurano, recurrió a un “fondo anticíclico” para evitar el estallido de 1.400 empleados municipales que le demandan por mes 11 millones de pesos en remuneraciones. Los márgenes de acción de Ríos son estrechos. La mayor parte del gasto provincial corresponde a salarios públicos por lo que cualquier intento de recorte pondría en jaque a su administración, tal como se lo viene advirtiendo la oposición desde que comenzó su mandato. Su salida pasa por la chequera de la Rosada: hace una semana, los ministros de Economía y Gobierno locales viajaron a Buenos Aires para pedir que se suspenda la devolución de un adelanto de coparticipación de 50 millones de pesos que la provincia debía cancelar por estos días. Aguardan una repuesta.En Mendoza, la cuerda que enlaza al gobernador con los intendentes también está tirante. Para que no se rompa, el gobernador Celso Jaque comenzó esta semana una recorrida por el interior de la provincia para con tener a los intendentes que son, en su mayoría, del mismo signo político que él: justicialistas. La gira del mendocino se produjo en respuesta a una dura visita que le habían hecho ocho intendentes del PJ en la Casa de Gobierno mendocina: hicieron catarsis por la derrota en las urnas a manos del cobismo y presionaron por más fondos. En diálogo con Crítica de la Argentina, uno de esos intendentes -que pidió mantenerse en reserva– indicó que hacia fin de año peligrará el pago de salarios públicos. Es por eso que el Ejecutivo provincial ya piensa en la emisión de bonos o en echar mano al Fondo Anticíclico –un ahorro de 146 millones de pesos– si no resulta posible endeudarse con la Nación. El ministro de Hacienda cuyano, Adrián Cerroni, confirmó ayer que Jaque restringió el gasto público en toda la provincia para ahorrar 120 millones de pesos. La protesta municipal también se hace sentir en el Chaco. El Foro de Intendentes Aliancistas, unos 29 dirigentes opositores al gobernador Jorge Capitanich que dicen representar el 65 por ciento de la población, chillan desde hace meses por retrasos en los pagos de coparticipación. Hubo presentaciones ante el Tribunal de Cuentas y ahora la lucha pasó a Tribunales. El 28 de julio pasado, la intendenta de Resistencia, Aída Ayala, elevó un recurso de amparo ante la Cámara en lo Contencioso Administrativo por el retraso de la remisión del Fondo Federal Solidario, más conocido como “fondo de la soja”. Según datos de la presentación judicial, Chaco recibió desde abril hasta el 2 de julio pasado 58.506.185 de pesos, de los cuales el 30 por ciento corresponde a los municipios. A Resistencia, la capital provincial, le debían llegar 5.382.452 de pesos. Hasta ayer le habían depositado 2 millones. Esta falta de recursos retrasa –entre otros– el plan de pavimentación de calles de esa ciudad, según indicaron en la intendencia. La Santa Cruz de Daniel Peralta también sufre por el desequilibrio de las cuentas. Y ahí se suma un sismo político que se produjo en el PJ provincial tras la derrota electoral inédita en la tierra de los Kirchner. La semana pasada viajó a Buenos Aires para reunirse con el ministro de Planificación, Julio De Vido, una comitiva de intendentes peronistas de la poderosa “zona norte”, encabezada por Fernando Cotillo, jefe comunal de Caleta Olivia, enfrentado con Peralta. Pidieron apoyo económico y un reaseguro a su propia gobernabilidad. Entre ellos estaba Teodoro Camino, intendente de Las Heras, una localidad históricamente conflictiva por las huelgas petroleras. El escenario actual es combustible: por la baja de la actividad de los hidrocarburos, cientos de trabajadores permanecen en sus casas y cobran la mitad del sueldo. Anteayer, un grupo de petroleros que protestaba en el Consejo Deliberante local fue desalojado por orden judicial y decretaron una huelga del sector. La provincia de Buenos Aires reconoció un déficit provincial que superaría los 5.500 millones de pesos, y cerca de Daniel Scioli pronostican que se viene una “racionalización” de gastos. Los municipios ya reciben el impacto de la crisis: comenzaron a tomar medidas de ajuste y hasta se analiza desdoblar el pago de sueldos a los trabajadores estatales. Tandil fue el primero en avanzar: el secretario de Gobierno de ese municipio, Marcos Nicolini, afirmó que si no cambia el escenario, se verá obligado a pagar los salarios en dos cuotas, restringir las horas extras y hasta evalúan reducir la jornada laboral a 30 horas semanales. En el mismo sentido, se pronunciaron los municipios de 9 de Julio y de San Pedro. A pesar de que las horas sobran, la plata no está y los gobernadores sienten que el tiempo se les agota.